Los mejores destinos a menos de 3 horas de la Ciudad de México para una escapada de fin de semana en carretera: pueblos mágicos, naturaleza y gastronomía.
La ventaja de vivir en el centro
La Ciudad de México es privilegiada por su ubicación geográfica: en un radio de tres horas en auto se encuentran pueblos mágicos, zonas arqueológicas, lagos, volcanes, balnearios y bosques de niebla. Un viernes por la noche o un sábado temprano puedes estar camino a un destino completamente diferente al caos urbano.
Tepoztlán y Malinalco: mística y arqueología
Tepoztlán (1.5 horas) es el escape más popular y con razón: la subida al cerro del Tepozteco, el mercado artesanal y los temazales son experiencias renovadoras. Para menos multitudes, visita entre semana. Malinalco (2 horas) ofrece una zona arqueológica tallada en roca viva, un ex-convento con murales prehispánicos y un clima cálido ideal para piscinas y jardines. Ambos destinos combinan bien en un mismo fin de semana.
Valle de Bravo: lago, vuelo y bosques
Valle de Bravo (2.5 horas) es el destino de fin de semana por excelencia. El lago ofrece vela, kayak y esquí acuático. Los amantes de la adrenalina pueden hacer parapente con instructores certificados. El centro del pueblo tiene calles empedradas, galerías y restaurantes para todos los presupuestos. Entre noviembre y marzo, el Santuario de Mariposas Piedra Herrada permite observar la migración de la mariposa monarca.
Taxco y Cholula: plata e historia
Taxco (2.5 horas) es la capital mexicana de la plata. Sus calles empinadas, la iglesia de Santa Prisca y los talleres de platería justifican una noche. Cholula (2 horas) alberga la pirámide más grande del mundo por volumen, coronada por una iglesia y con vista al Popocatépetl. La vida nocturna universitaria de Cholula es un bonus para quienes buscan ambiente. Ambos destinos se disfrutan mejor con una noche de hospedaje.
